Remando en Grupo

Todos preferimos salir a remar acompañados, no sólo porque le agrega un importante margen de seguridad en caso de encontrarnos algún inconveniente, sino también porque una parte fundamental de este deporte radica en la interacción social con otras personas que disfrutan de las mismas cosas que nosotros.

  


Compartir con personas agradables, intercambiar conocimientos y percepciones, compartir planes, aventuras e inconvenientes, y posteriormente fotos, videos y anécdotas es parte de lo que buscamos del kayak de mar.

Sin embargo, nuestra condición de mamíferos territoriales beligerantes, las distintas idiosincrasias, culturas y  educación, así como los objetivos personales convierten en un desafío el encontrar a los compañeros cuasi-perfectos para remar.

Esto se acentúa además, cuando dichos mamíferos se ven obligados a compartir espacios reducidos por largos períodos… las expediciones.

La seguridad

Definitivamente nos sentimos más seguros cuando salimos en grupo, especialmente si hay un remador peor que nosotros.  Pero la seguridad en los números no es una fórmula matemática.

Para que un grupo nos brinde mayor seguridad que una salida en solitario, claramente deben haber conjugados en el grupo las habilidades necesarias así como el liderazgo efectivo en caso de hacer falta.  Un kayakista avanzado está más seguro remando solo que con  un grupo de principiantes.

Remar en áreas silvestres o remotas, como otras actividades al aire libre, reviste ciertos riesgos que son imposibles de eliminar. Para tener una salida segura debemos percatarnos que todos los miembros del grupo son capaces de manejar los desafíos de la ruta que el grupo emprende.

Para garantizar la seguridad en una salida a remar en grupo es necesario :

  • Un líder competente
  • Una conocimiento de las capacidades del grupo
  • Una comunicación adecuada entre los participantes
  • Un consenso de objetivos
  • Un procedimiento en caso de emergencia


Las habilidades del grupo son una sinergia de las habilidades de cada uno de sus participantes, pero en la medida que los subsidios sean menores, el grupo será mas resiliente y seguro.

Debemos estar conscientes de nuestras habilidades y las de los otros miembros del grupo en temas tan diversos como el remado y manejo del bote, rescate, navegación, campamento, comunicaciones , primeros auxilios, así como la experiencia grupal e individual para evaluar condiciones que nos expongan a riesgos.

Objetivos e intereses

Cada persona del grupo tiene sus propios intereses y objetivos al salir a remar :  para unos es el ejercicio, para otros la relajación o la interacción social.  En la medida que los intereses de los miembros puedan combinarse en una agenda común, y el bien del grupo se mantenga un poco sobre los intereses individuales, el viaje será un agrado.

Convivencia

Los factores de convivencia son tan subjetivos como reales.  Aspectos que pasan desapercibidos para unos, pueden sacar de las casillas a otros. Sin embargo, hay varias situaciones cuyo patrón se repite en todas las latitudes que nos ha permitido clasificar ciertas conductas.

El apurado o el lento.  Siempre hay alguien que se queda atrás,  no importa lo lento que vaya el grupo.  Por el otro lado, está el apurado que se adelanta a remar sin mirar donde viene el resto. Una consenso sobre el ritmo de remado y la distancia entre remadores puede ayudar en este caso.

El atrasado.  Todos estamos ya en el agua y hay alguien que recién se baja del auto, o sigue peleando con la carpa y  las bolsas secas. A veces es un asunto de eficiencia y organización, y otras veces un asunto de mero “lag” mental.  En cualquier caso, la puntualidad es una cortesía necesaria en los grupos y a veces exigida por las condiciones.

El descuidado. Si nuestro equipo falla, comprometemos a todo el grupo. Mantener nuestro equipo en buenas condiciones ( kayak, timón, asiento, remo, carpa, cocina, etc. ) es fundamental para el bienestar del grupo y para obtener nuevas invitaciones a salir.

El hablador. Hay personas que piensan que hay un concurso de palabras por kilómetro remado.  Está bien que socializar es una parte importante de salir a remar, pero a veces sólo queremos escuchar los sonidos de la naturaleza.

El desaparecido. Se manda a cambiar si decirle nada a nadie. Rema por su lado, hace su propia ruta.  Uno se pregunta para qué sale con el grupo. En un grupo todos somos responsables por los demás, y por ende debemos tomar la responsabilidad de avisar si nos alejamos del grupo.

El despreocupado. Ir en grupo no significa que puedo dejar el botiquín, la bomba de achique o las bolsas secas en la casa. Para que llevarlo si los demás tienen … El equipo personal debe llevarse siempre y el equipo grupal debe consensuarse previamente como se distribuye..

El inseguro.  No importa cuántos  años lleve remando o cuantos viajes haya hecho, siempre nos deleitará con: ¿Dónde armo la carpa? ¿Lloverá mañana?  ¿Llevo esta bolsa o la otra? ¿Las teva o los zapatos de charol?

El apoltronado. Están presentes en todas las reuniones, conversaciones por mail y grupos de facebook, pero a la hora de salir, siempre tiene algo más que hacer.

Cualquier parecido con caracteres de la vida real es pura coincidencia  y no es culpa mía.

Estereotípicamente,

Martín

Fuente: http://www.ecodeporte.cl

 

 

 

 

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