De Ganango a La Cienaga, conectando dos Parques Nacionales

El sábado 17 salimos de Gañango (Parque Nacional San Esteban) más tarde de lo planeado, a eso de las 11 y 15 dejamos la defensa natural de rocas del rincón del Pirata para poner rumbo este. Los kayakistas: Nelson, Jorge, Katy (Karinia), David, Karla, Ashley, Dayana y Eduardo.

La cienaga

Cerca de 6 horas remando con “algo” de movimiento en el agua y viento fuerte en contra. A mi, que sufro de mareos desde chamo, no me pelaron. Hice un aterrizaje de emergencia en la playita que esta apenas cruzas la punta de Turiamo, luego de haber expulsado todo el combustible que me quedaba para evitar un incendio (vomite 2 veces pues). Mi intención era recuperarme del malestar y seguir, solo que la suavidad del oleaje arrastro mi kayak cuatro veces, antes de lograr contra-arrástralo hasta la parte superior de la playa. Les cuento que el grano de arena más pequeño de esa playa es una guaratara.

Con la revolcada se perdieron mis plátanos horneados en una ziploc que deben estar en el estómago de algún pez (espero que le haya quitado la bolsita).

Los compañeros kayakistas me esperaban al otro lado de la punta de Turiamo, gracias a ellos una lancha de militares me auxilio y cruzo conmigo hasta el sitio de encuentro. Así logre llegar a La Ciénaga de Ocumare (P.N. Henri Pittier) asistido por Ashley y Jorge, a quienes agradezco infinitamente. Solo quien se ha mareado puede entender lo que eso significa.

La cienaga

Mejoramiento de pinchos y otros detalles.

Sobre todo la noche del sábado pudimos notar como mágicamente la calidad de los pinchos de Nelson mejoro sustancialmente en su presentación y sabor, transformándose de la nada, en una cosa sabrosa y comestible mas bien tipo gourmet. Felicitaciones por tu novia Nelson!!

Esos bichitos que alumbran.

La ensenada de La Ciénaga de Ocumare esta ubicada dentro de nuestro primer Parque Nacional Henri Pittier, creado originalmente en 1937 con el nombre de Rancho Grande por decreto del Presidente Eleazar López Contreras. El parque fue rebautizado en 1953 con el nombre de Henri Pittier, en honor a ese gran geógrafo y botánico suizo.
La Ciénaga de Ocumare es desde el punto de vista ecológico, una laguna costera , como muchas del frente Caribe venezolano, solo que esta tiene una belleza que nos cautiva.

La noche del domingo la madre tierra nos regalo el espectáculo de la bioluminiscencia o lo que los pescadores llaman en algunos lugares “ardentia”. Ya teníamos el plan establecido de salir a remar de noche y lo cumplimos saliendo cerca de las 9 PM. Los bichitos luminosos (Noctiluca sp. Peridinium sp. mas frecuentemente) se lucieron esa noche y no escatimaron luz verde esmeralda cada vez que nuestras palas rozaban apenas el agua, o algún pez se movía agitado por nuestra presencia.

En cuanto a nosotros, la pasamos en una eterna joda en medio de la oscuridad, jugando a quien aguanta mas picadas de mosquitos con tal de asustar a los demás. Jorge gano este jueguito, debe estar rascándose en su oficina ahora.

La cienaga

El regreso

El lunes 19 salimos de regreso a eso de las 10 AM, en unas 4 horas de paleo, por debajo de las 6 y pico de la ida. El mar hora menos movido, parecía una gelatina casi cuajada a ratos, por lo suave y la apariencia espesa. Esta vez extrañamos el viento en popa para acelerar el paso. Al tocar de nuevo Gañango, tuvimos que sortear a los bañistas, que eran un poco mas que el número de moléculas de agua de la playita.

Un viaje espectacular que hay que repetir alguna vez, la compañía de todos, inmejorable!!!

Saludos
Eduardo González

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